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lunes, 5 de agosto de 2013

THE ASTRO ZOMBIES


Ted V. Mikels
Estados Unidos - 1968

LOS ASTRO ZOMBIES es una extravagante mezcla de aquellos reconocidos elementos de la narración de la Ciencia Ficción, especialmente porque sus monstruos nacen por explicaciones científicas (Y su creador está completamente demente). Pero en el caso de Ted V. Mikels, la extravagancia que nace a partir de esta mezcla no se da exactamente por la naturaleza innatural de los elementos que la componen sino que, como una buena acción científica, todo tiene que ver con el resultado y en lo que el resultado proporciona a la experiencia.

¿Es entonces el señor Mikels un malvado cineasta demente? ¿O simplemente, se preguntaran o afirmaran algunos simplones… demente? Los cocteles cinematográficos de Mikels adquieren la misma sensación narrativa, y sin duda acogen un arquetipo único para contar una historia (y vender una película al por mayor sin gastar tantos centavos). En esto radica entonces recalcar ese usual arquetipo del cine de explotación de los 60s – y que se extenderá en adelante en la expresión total de la alternativa narrativa que propone muchas películas de serie B – en la que el tiempo narrativo recae en situaciones largas, de amplias acciones en contadas locaciones que convencionalmente no llevan a la historia a ningún lado. Y en el formato convencional, son historias mal narradas o simplemente malas historias.

Pero de ahí radica la experiencia bizarra que ofrecen algunos títulos cuando en vez de usarse como una contradicción se vuelven expresiones definidas (Aunque parezcan efímeras) que contradicen el defecto. El defecto como efecto es como tal una cualidad renovada. Quizás sea por el tiempo histórico y en el resurgimiento actual del amor a esa ingenuidad, que incluso nunca fue tomada en serio en su misma época. Esto aplica para muchas películas, y sin duda aplica con una calurosa afección a LOS ASTROS ZOMBIES.

La película inicia con un espíritu detectivesco dividido en tres grupos. Nuestros protagonistas son principalmente policías y científicos tratando de investigar los extraños asesinatos y su relación con los trabajos del extraño doctor DeMarco (John Carradine). Por otro lado, un grupo de espías (Liderados por una violentamente sensual Tura Satana) van tras el rastro de las creaciones del doctor para conveniencias personales. Y finalmente, en un acto paralelo que no provoca ninguna clase de misterio y se remite solo a presentar y describir la cotidianidad de sus locuras, esta DeMarco y Franchot (William Bagdad – en un performance genial como el típico Igor) ayudante del científico, a quienes vemos con detalle y paso a paso, trabajar en la creación de los malvado monstruos, catalizador total del conflicto.

El espectador entonces, confuso en su butaca, se rasca la cabeza y, los más convencionales se salen de la sala, comen palomitas o besan a su pareja con la excusa perfecta. Pero, y sin duda sucede, la película contiene una fascinación por su forma de mostrarnos lo que sucede, explorando una cantidad de situaciones que al parecer no tienen una relación o no esperamos como se relacionen en algún punto. Y luego nos acordamos del título y esperamos por ellos. ¿Dónde están los Astro Zombies? ¿No estamos aquí por ellos al fin de cuentas? El guión decide complacernos casi al final de la película cuando de repente, los tres puntos narrativos separados (Los detectives, los criminales y el científico) se reúnen. Y luego no nos explicamos en qué momento y porque el caos se desata. Y la sala se pone atenta. Los Astro Zombies, cutres, pobres de figura y risibles de aspecto, unen a todos los personajes, los buenos y los malos. La película sin ni siquiera explicarse ella misma a lo que sucede, simplemente accede al espectáculo y al exceso. El deleite es infinito y esto, de manera extraña y quizás inconsciente, sucede por la misma monotonía al que nos acostumbro por minutos. Finalmente su misión como historia de folletín semanal de ciencia ficción comete su pecado gustoso en la pantalla.

Y en sí, LOS ASTRO ZOMBIES no aporta absolutamente nada al subgénero de los Zombies y no aporta absolutamente nada al cine de Ciencia Ficción, pero la extravagante mezcla que entrega dicha experiencia es algo inigualable y que pocas películas, sin tanto cerebro y muchas calaveras, llegan a lograr. LOS ASTRO ZOMBIES no es una película entretenida, pero se termina concretando en una experiencia quizás un poco enferma y ridícula, pero sin duda fascinante.

F.

1 comentario:

  1. YA estoy por aqui, mas le vale que esta vez si actualice de vez en cuando.

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