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sábado, 29 de marzo de 2014

LOS HIJOS DEL CATATUMBO

Dirigida por Diana Ojeda

Colombia – 2013 – 25 Minutos

Reportando gráficamente el conflicto interno en el Catatumbo, en donde los campesinos acceden a la rebelión como la forma activa de defender su tierra y poner en alto el nombre de las victimas (sus familiares) contra los abusos de poder del gobierno y el terror impuesto por el paramilitarismo, la realizadora Diana Ojeda logra orquestar diferente material audiovisual que incluso ya había estado disponible al publico (y censurado) en la internet y que a modo de crónica social, con el objetivo primordial de la denuncia, decide relatar las duras experiencias de los últimos enfrentamientos llevados a cabo en esta zona del Norte de Santander. Uno se pregunta cual es el impacto visceral del documental. ¿Es ver a las victimas del conflicto en el crudo grandguiñolismo de la cámara que no oculta nada? Los heridos y las victimas, el sufrimiento de sus familiares. Cuando el espectador lo ve, es inevitable que este no se sienta afligido y totalmente asaltado por la descarga de tan cruda violencia. Pero a diferencia de otros registros audiovisuales sobre dicha violencia en el país, el montaje es sabio y no deja de mostrar sin tener una grande justificación por delante y por detrás. No es una fotografía violenta, ni una fotografía amarilla porque el espectador conoce a la persona agredida y entiende su sufrimiento. El documental nos permite ver más allá de la herida… entiende de donde proviene el accidente. Es aquí cuando el poder del registro se convierte, por el poder del género, en una experiencia de provecho. Cine temerario, indispensable. Fotografía y montaje por Rolando Angarita. Con material audiovisual realizado por Mónica Orjuela y Marcelo Molano. Colores.

ESA MÚSICA

Dirigida por Darío Vejarano
Reparto: Julio Pachon, Ariel Sierra, Victor Hugo Morant, Daniel Rocha

Colombia – 2013 – 27 Minutos

Un obrero recibe un mensaje de correo de voz en su celular el cual entona difusamente una tonada de una canción que no conoce pero que le resulta familiar. Junto a su amigo de trabajo deciden emprender la búsqueda por conocer la canción y el secreto que se oculta tras el mensaje. Contada en tono cómico con un aire de melancolía, como el bolero que homenajea, la película podría tornarse efusiva y pecar de ingenua por las posibilidades de su premisa, pero esta narrada con tanta energía que es inevitable no enamorarse de sus personajes y de los sentimientos que contiene e irradian. Además de homenajear ese pequeño circuito musical del centro de Bogotá en el que se reparten a los herederos de los Lps de antaño que aún mantienen sus negocios por distintos enfermos musicales, su mayor logro es crear un micro universo de personajes secundarios cuya naturaleza popular son su primera cualidad y no su último defecto. Escrita por el director. Fotografía por Fabian Burgos. Producida por Camilo Cabrera. En Colores.

SOBRE LA TIERRA

Dirigida por Laura Isabel Vargas
Reparto: María Serrano, Leonardo Martínez, Ricardo Mejía

Colombia – 2013 – 26 Minutos

Una mujer, invadida por los recuerdos, se recuesta sobre el hombro de un amigo (¿O algo más?) y decide perderse en la infinidad de las montañas. Grandes destellos de poesía, gran uso de artilugios técnicos que logran, sin duda, crear un universo y un lenguaje que, desafortunadamente, no nos cuenta absolutamente nada. Fotografía por Jerónimo Sarmiento. Colores.

DAMES



Dirigida por Ray Enright y Busby Berkeley 
Reparto: Dick Powell, Joan Blondell, Ruby Keeler, Hugh Herbert 

USA – 1934 – 91 Minutos 

ESENCIAL 

El argumento cómico es un poco soso, pero su poder satírico es de indispensable atención: Una familia conservadora desea la apetitosa herencia de su ultra millonario tío (Hugh Herbert), haciendo lo que sea para conseguirla. La condición es simple… Probar que son lo moralmente aprobados para recibir dicha compensación económica. Pero el padre descubre a una corista (Joan Blondell) en el vagón de su tren quien lo extorsiona por su silencio para que no le quiten su herencia, la hija quiere ser actriz y esta enamorada de su primo compositor. ¡Pero no hay incesto, nos dicen! 

La película tiene una energía juvenil penetrante, especialmente y gracias sobre todo a una frenética, bellísima Joan Blondell que en este caso, casi reemplaza a Keeler como pareja de Dick Powell. Y es que la energía que ambos desprenden en pantalla, planeando como van a conseguir dinero de los moralistas conservadores para montar su espectáculo musical, complementan el equilibrio que necesita la película. En sí, esta solo intenta mostrar una excusa para poder imponer otro espectáculo inmemorable de Busby Berkeley, pero dentro de su argumento inerte, los personajes y su escandalosa bofetada al conservatismo americano, elimina cualquier cosa que etiquete a esta obra como “menor”. Y al final, antes del histriónico climax, vemos tres números musicales de alta estirpe: Todos recuerdan a Ruby Keeler por decenas y decenas en I Only Have Eyes For You (Que Joe Dante la homenajeo en Gremlins 2: The New Batch), número en el que recortes de la cara de Ruby Keeler bailan en todo el escenario. Pero sin duda el más deslumbrante es el numero final Dames, en donde Berkeley impone todo el espacio y la identidad del foco de la cámara para jugar y hacer cine musical. Quizás este sea uno de sus mejores números musicales, el cual describe el porque de su imaginario cinematográfico, irrepetible en otros desempeños escénicos o coreográficos. Con Guy Knibbe, Zasu Pitts y Arthur Vinton. Música de Harry Warren y Al Dubin. Blanco y Negro. 

También conocida como: Música y Mujeres (España), Broadway Show (Alemania)

jueves, 27 de marzo de 2014

ROSEMARY´S BABY



Dirigida por Roman Polanski 
Reparto: Mia Farrow, John Cassavetes, Ruth Gordon, Sidney Blackmer 

Estados Unidos – 1968 – 136 Minutos 

ESENCIAL 

La primera película Hollywoodense de Roman Polanski, no tuvo grandes sets, locaciones gigantescas o efectos especiales de gran remuneración. Todo se conto en un pequeño apartamento Newyorkino: La sádica, trágica historia de Rosemary Woodhouse (Mia Farrow), una mujer frágil, plagada de buenas ilusiones por el bebe que espera en el nuevo piso que acaba de rentar con su marido (John Cassavetes), un actor fracasado que empieza a tener una excelente comunicación con sus vecinos octogenarios (Ruth Gordon y Sidney Blackmer). Rosemary poco a poco se empieza a sentir terriblemente mal producto de un misterio que ella no entiende y que oculta una espantosa, terrorífica verdad. 

Basado en el novelón de Ira Levin y producido por el maestro del shock William Castle, la película fue un suceso cultural en el año de estreno y se ha convertido en la insignia de las películas que tienen como temática al satanismo o al diablo. Pero lo más gracioso es que el terror que invoca en el espectador, porque es puro terror, no proviene precisamente del monstruo, ni los terroríficamente suaves vecinos, ni siquiera del marido maldito. Todo, absolutamente todo, proviene de Rosemary. Y la ansiedad, y el terror y la tristeza que nosotros empezamos a sentir, asfixiados poco a poco vamos desvelando toda la horrible verdad la sentimos porque ella lo esta sintiendo. Y ese es el gran poder de esta película, quizás la mejor de su autor; es puro cine. Cualquiera que realmente quiera hacer un estudio profundo en la narrativa cinematográfica moderna debería empezar y terminar con esta película. La prioridad por los detalles y por lo invisible, el elemento más importante en el cine de terror, esta presente en cada puerta, habitación y murmullo del infinito edificio. Y es sorprendente como empezamos viéndonos como extraños observadores de la vida de esta gente y como, poco a poco, los corredores, las calles frías de Nueva York y las enfermizas habitaciones nos dejan inmersos en la mente de la trágica heroína y nos deja abruptos en su soledad. 

Es una película que verdaderamente te afecta, en la que te identificas con su protagonista y en la que encuentras toda la fuente del terror en la precisa humanidad de todo lo que como espectador estas viviendo con ella. En lo aterrador de lo bizarro, de lo increíble, de lo inhumano, como algo posible y realmente cotidiano. Una obra maestra, inmortal, una de las películas más importantes y perturbadoras del género. Con las actuaciones de Maurice Evans, Ralph Bellamy, Victoria vetri, Patsy Kelly, Charles Grodin y Phil Leeds. Música compuesta por Krysztof Komeda. Technicolor.

martes, 11 de marzo de 2014

CYCLONE


Dirigida por René Cardona Jr. 
Reparto: Andrés García, Caroll Baker, Hugo Stiglitz, Olga Karlatos 

México, Italia – 1978 – 118 Minutos 

ESENCIAL 

Un ciclón destroza todo a su paso en un pequeño pueblo costero, lo cual hace que pasajeros de un avión, de un barco y un bote turista queden atrapados a la deriva, con poca agua y rodeados de tiburones. Es el género del caos en su máxima expresión, con todos los elementos que son un gimmick en cada película que sale del género. Cardona los mezcla todos, los posiciona en el lugar correcto y los hace totalmente funcionales para el espectador y para los personajes. Cardona había acabado de realizar Tintorera (La cual también tiene las actuaciones de un par de machos figuras del cine y la televisión de los 70s y 80s, Andrés García y Hugo Stiglitz), la cual explotaba el subgénero de tiburones y ha sido acogida como la película más popular (para mal) del director. Aquí, intenta formar una película totalmente coral con estrellas totales del cine de explotación de los 70s, y en vez de guiarse por una trama definida, intenta de manera justificada hacer una verdadera película de terror sobre la barbarie de un naufragio cualquiera, que para un naufrago no es cualquier cosa. El doblaje en ingles le resta emotividad a los literales textos que ya tiene el guión el cual parece tornarse un poco cliché o predecible. Pero no lo es. Las situaciones dramáticas otorgan una experiencia claustrofóbica, la cual con grandes detalles, afectan al espectador de manera sorpresivamente personal… y eso se debe, en parte, a la grandiosa forma en la que esta narrada. Andrés García es despampanante como el semental, botando grandes dosis de testosterona de una manera casi inhumana (e inevitablemente libidinosa ) mientras que Baker deslumbra como una diva que se reduce al canibalismo. Un clásico excesivamente infravalorado. Con las actuaciones de Edith González, Arthur Keneddy, Stefania D´Amario, Alejandro Chianguerotti, Mario Almada, René Cardona Padre, Rene Cardona III y Estela Piquer. Excelente composición musical de Riz Ortolani. Fotografía por León Sanchez. Conacine. A todo color. 

Estrenada en Colombia como CICLÓN el 1 de Marzo del 1979

domingo, 9 de marzo de 2014

PORQUE NO PUEDO HACER UNA RESEÑA DE NYMPHOMANIAC VOLUME I




Intente en un principio hacer una reseña de esta película como lo tengo acostumbrado aquí en el blog. Pero no es posible, porque la versión censurada de 118 Minutos, la cual fue estrenada en Colombia como en muchos países en el mundo, no es una película contada por su autor sino por los censores. 

En un aviso primario, nos intentan relajar diciéndonos que la mojigatería de los censores fue aprobada por Von Trier a pesar de que en ningún momento estuvo presente en la edición del mismo. Palabras contradictorias que muestran un producto totalmente contradictorio. Y así mismo viendo esta película desorganizada con tantas cosas que contar, veo también a un director de cine obligado a contar las cosas de la manera en la que él no esta interesado contarlas. Eso no es nuevo en el cine y sobre todo cuando uno negocia con los distribuidores y con los exhibidores. Seguramente el publico no puede ver una película de cinco horas, pero no siempre el autor puede complacer las regulaciones comerciales del cine porque el mismo material esta pensado para ser editado y narrado de otra manera. En Tarantino, con su formato de serial, a Kill Bill le cayo como anillo al dedo, pero en Ninfomanía es a la película como experiencia la que los censores están violando.

En el cine, el montajista tiene el poder, pero el material de rodaje nunca puede ser modificado con éxito cuando este tiene un objetivo tan definido desde el principio de la producción como en este caso. El poder del cine sobre limita las expectaciones de aquellos que necesitan hacerlo rentable. No se si eso era lo que quería Von Trier o si esta contento con la forma en la que su trabajo con esta película fue mostrado al publico de muchos países en el mundo. Y no estoy hablando como critico o como cineasta sino como espectador (Porque para ser critico y cineasta hay que ser siempre espectador primero): La película que se esta mostrando en este momento en cines Colombianos es una película con principio y con muchos fines, con muchos cortes y con muchas cosas que contar. Pero no cuenta nada. Es una película violada por los censores.

 Dicho esto, supongo que no tendré otra alternativa sino mirar el corte completo heredado de las garras de la internet a menos que en un futuro se presente la posibilidad de ver un corte completo presentado teatralmente. Normalmente yo entiendo muchas cuestiones de la censura o de los cortes, sobre todo por el insalubre marketing del cine hoy en día, pero en este caso no puedo hablar de esta película hasta el momento en que pueda verla completa. No puedo hacer una reseña de una película incompleta. Una reseña de una película incompleta es un reseña incompleta y sin ninguna clase de provecho. 

 Solo espero que esta película, al final, no sea el Caligula de Von Trier.